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Síntomas regionales Aconitum Napellus, E. B. Nash

ACONITUM NAPELLUS

Acon está claramente indicado y sé expresa con una sola palabra: Temor, temor,  especialmente temor de cruzar las calles, temor de estar en sociedad, temor de algo que ha de sobrevenir, siempre presente, indefinible e irracional temor.

Ningún remedio lo tiene en tan alto grado como éste, y es el temor tanto como la pena, lo que hace que el enfermo esté poseído de esa agonizante inquietud.

La inquietud de Ars, se acompaña de extrema postración y desmedida debilidad. La de Rhus tox, con motivo de los dolores especiales que lo obligan á moverse en busca del alivio temporal que consigue en cada movimiento. Ars. necesita también cambiar de lugar pero no se alivia, más ni Acón, ni Ars. tienen alivio por el movimiento, ni el temor de Ars. es semejante al de Acón, al menos en tan alto grado.

Acon, es un gran remedio para las fiebres, del cual se ha abusado mucho y aún la vieja Escuela sorprendida del resultado del tratamiento homeopático tan superior al llamado tratamiento antiflogístico y encontrando á Acón, muy recomendado y usado en las afecciones inflamatorias concluye con su peculiar manera de razonar, que Acón, podía colocarse en su arsenal terapéutico y prestar sus servicios en todos los casos de fiebre, y sólo porque el tenía fiebre. Pero pronto encontraron que sin embargo de lo útil que podía ser en algunos casos de fiebre inflamatoria, no tenía ninguna aplicación en las tifoideas y así generalmente desde un punto de vista meramente patológico se desengañaron, como tenía que suceder.

Ahora bien, muchos mal llamados homeópatas han caído en el mismo error por concluir que Acón, ha curado, rápidamente algunos casos que tenían un alto grado de temperatura y por lo tanto debía ser siempre el remedio con el cual se traten todos los casos de fiebre elevada y continúan en la costumbre rutinaria de prescribir este medicamento para el primer período de las fiebres inflamatorias y sustituirlo después con otros más apropiados al conjunto del caso.

Si la fiebre necesita sólo de Acón, los demás medicamentos salen sobrando. Si otras drogas parecen indicadas, debe buscarse aquella con la cual. la fiebre se relaciona, porque muchos medicamentos como Acón, producen fiebre y cada cual, según su modo.» Palabras exactas y ciertas y quien ha. compro-ado ya su verdad y recuerda al gran autor de días no puede menos de exclamar: «Aun después de muerto, todavía hablablan.»

Acon tiene dos modilidades  importantes, el temor y las afecciones prodacida por el aire frio y seco. Ya hemos presentado la importancia del temor del Acón, como un síntoma relaciona con los padecimientos agudos y no es menos un remedio para aquellos producidos por el terror.

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